Normas estrictas

Estar estricto significa imponer normas
La etiqueta de BCV impone normas a todos los eslabones de la cadena productiva que muchas veces superan las exigencias legales. Las normas estrictas son necesarias para llegar a esa porción de carne de ternera superior. A continuación, encontrará algunas de las normas de BCV más importantes.

 

A los terneros de BCV se les da exclusivamente pienso de calidad proveniente de fabricantes de pienso reconocidos por GMP (GMP significa Buenas Prácticas de Pienso Compuesto) y se garantiza la ausencia de sustancias y productos no deseables y una higiene máxima. Los terneros blancos para consumo son criados en base a una dieta bien equilibrada particularmente de productos lácteos.

 

Además, se presta la suficiente atención al bienestar animal. Por ejemplo, los terneros jóvenes no se transportan hasta que tengan por lo menos 10 días de edad y una vez que esté curado el ombligo. Cada transporte se registra y se lleva a cabo por un transportista reconocido por la FAVV (Agencia Federal para la Seguridad de la Cadena Alimentaria).

 

A fin de garantizar la salud de los animales, los criaderos de terneros para consumo certificados por el BCV sólo pueden trabajar con veterinarios para empresas que posean un reconocimiento de GVP. GVP son las siglas de Buenas Prácticas Veterinarias y garantiza que el veterinario ejerza su profesión de acuerdo a las normas del oficio, con un cuidado particular de la salud del animal y la salud pública.

 

Rige una prohibición absoluta del uso de estimuladores de crecimiento. El uso de antibiótico siempre debe ser justificado y registrado correctamente. El cumplimiento de esas normas es controlado rigurosamente por medio de la toma de muestras y los análisis de laboratorio independientes.